Finanzas personales

Independizarse no es un mito

 

Todos sabemos que no es nada fácil salirte de su casa y que hay factores que lo hacen aún menos probable a lo veintitantos, si estudias o no tienes un ingreso fijo. Pero que pasaría si te dijera que se puede hacer sin tanto rollo, primero debes tener tu objetivo claro, segundo es ser práctico y por último no te agobies de más. Obviamente no es lo único que debes hacer pero es un buen inicio, te compartimos unos tips específicos para que desarrolles tu plan de escape.

 

Prioriza

Sabemos que cuando hay dinero nos gusta darnos gustitos “porque nos lo merecemos” pero ¿Realmente los necesitamos?

Lo que si necesitamos es empezar a pensar que es lo que más requiero en el momento o en un futuro cercano. Si realmente es indispensable ese gustito o es mejor el por venir.

Haz una lista que jerarquice los temas en cuestión, lo puedes hacer con colores, con números o hasta por lista. Créala de tamaño grande, visible y pégala en tu cuarto para que la veas todos los días y no se te olviden tus objetivos.

 

Ahorra

Este tema puede ser uno de los más difíciles, ya que sabemos que los ingresos no son altos, ni medios y en casos nulos. Sin embargo, siempre los padres nos dan un gasto semanal o mensual del cual podemos ahorrar el 20% y así tener un fondo de ahorro para el momento de la verdad.

Los abuelitos y abuelitas no pueden faltar en el domingo y lo que ellos te dan si lo puedes guardar integro para que el tiempo de ahorro no sea eterno o también puedes usarlo para invertirlo en un pequeño negocio, como vender dulces o hacer galletas. Después de separar la re inversión en material guardas las ganancias.

¡No te desesperes, puede ser tardado pero sólo tu decides si es tedios!

 

Tu agenda será tu mejor amiga

Sabemos que estamos acostumbrados a tener comodidades pero la independencia tiene un precio. Obvio ya no vas a tener quien te haga de comer, quien te tienda tu cama, lave tu ropa o pague las cuentas. Así que debes estar listo para ser más organizado.

Sé que suena de abuelitas una agenda, sin embargo, puedes ponerle creatividad y hacer una pared de pizarrón para tenerlo a la vista. Ahí se pondrá que hace falta del refrigerador, si ya llego el recibo de un servicio y cuando se debe pagar, que día llevarás la ropa a la lavandería y cuál será el día de súper. Empieza haciéndolo en tu cuarto y ve que tal te va, ya que al vivir solo nadie hará las cosas por ti y si trabajas o estudias debes saber como optimizar tu tiempo para no caer en los errores de primerizo y convertirte en un epic fail.

 

Es más divertido en compañía

No te apresures a querer estar solo, a veces es más divertido hacerlo con amigos o una pareja, ya que así pueden dividirse los gastos, construir con más rapidez y forma el lugar y tener con quien platicar de vez en cuando.

Sólo ten cuidado, elige con cautela porque cada una de las personas tienen manías o formas de hacer las cosas y lo peor que puede pasar es vivir con alguien que no es compatible en ese aspecto, sin embargo, debes ser más flexible, intentar adaptarte y sobre todo aprender cosas nuevas.

Así que ya sabes, si tienes con quién irte y compartir un departamento es genial.

 

Ten aliados

Llegar a un lugar nuevo siempre es emocionante y de igual forma atemorizante. Usa todo lo que tienes para conocer a todas las personas posibles a tu alrededor; los de la tienda, tus vecinos, el viene- viene… Así cuando necesites ayuda no te la negarán y no te sentirás solo.

 

Practicidad

Es tu primer paso para adentrarte a las grandes ligas, así que no esperes un lugar armado, lujoso o en una zona nice de la ciudad. Ten presente que será tu lugar pero no será “el lugar.” Lo importante es que este accesible a medios de transporte para hacer más rápido tu traslado a tus actividades, que los al rededores sean seguros y que la renta no sea más del 30% de tus ingresos.

Haz tus compras en los mercados o tianguis, ya que encontrarás verduras, frutas, queso, entre otras cosas a buen precio, comerás sano y ayudarás a la economía local.

 

Evita comer fuera de casa, vuelve a ponerte otro día tu ropa cuando no se ensucie y aléjate de los gastos hormiga.

No es tan complicado seguir estos pasos cuando tienes claro tu objetivo y sabes que será por un tiempo, porque todo es pasajero y te promoverán pronto.

¡No te quedes con las ganas e inténtalo!

 

 

Finanzas personales

Tips sobre cómo administrar las finanzas personales

Si eres de las personas que le huyes a hablar del dinero y no tienes ni idea de cómo administrar las finanzas personales, esto es para ti.

Lamentablemente el tema de finanzas personales es algo en lo que nos involucramos hasta que comenzamos con nuestra vida laboral, por lo que, de no saber cómo manejarlo, se convierte en un eterno dolor de cabeza.

La mayoría de las personas tenemos con el dinero una relación de amor-odio. Por un lado, es el fruto de nuestro trabajo y lo necesitamos para comprar todo lo que necesitamos y queremos. Por el otro, ¿cuántas veces no hemos escuchado decir? ¡Maldito dinero, no me rinde! O ¡No alcanza para nada!

En realidad no es que el dinero nos haga la mala jugada de resbalarse de nuestras manos o desaparecer como por arte de magia apenas cambiamos un billete y nos quedamos con monedas. Es más bien que no sabemos administrarlo, ni hacer un adecuado uso de él y, por lo tanto, no llevamos un manejo eficiente de nuestros recursos.

Si ese es tu caso, estos tips te van a ayudar:

Valora tu dinero: No seas de los que apenas reciben su pago y lo primero que hacen es gastárselo. Tan sólo piensa que te llevó, por lo menos, 15 días ganarlo como para que en un solo día acabes con él.

Presupuesta: Es básico hacer un presupuesto y determinar en qué lo vas a gastar. Determina prioridades, qué necesitas y qué es lo que quieres lograr. Si requieres un poco más de información sobre cómo elaborar un presupuesto, da click aquí.

Agenda el pago de servicios: Que no se te pase y termines pagando recargos. Paga a tiempo la luz, el agua, el teléfono, el predial y todos aquellos servicios que consumes para evitar incurrir en gastos innecesarios.

Ahorra: Habrá metas que te llevará más tiempo alcanzar pero no por eso es imposible. Así que dentro de tu presupuesto destina una parte al ahorro. Ya sea para el corto o largo plazo, o de ser posible para ambos casos, pero ahorra. ¡Ojo! No lo que te sobre, sino un monto en específico que destines para este fin.

Compras inteligentes: Gasta, compra lo que te guste, pero antes compara y no por darte un gusto descobijes las necesidades primordiales que necesitas cubrir.

Haz eficiente tu gasto: Analiza, ¿en qué estás gastando de más? Tal vez en lugar del taxi, puedes utilizar el transporte colectivo, o incluso la bicicleta. Y lo mismo en cada cosa que compres. No está mal comer en algún restaurante, pero a lo mejor no tan seguido. Otro día puedes preparar algo tú mismo en casa y, en lugar de ir cada 8 días al cine, rentar una película en casa.

Paga tus deudas: Si tienes deudas, págalas. Nada mejor que vivir tranquilo.