5 razones por las que tienes una mala administración del dinero

¿Crees que eres despilfarrador? Tal vez hay algo más allá de eso, te decimos las 5 razones por las que tienes una mala administración del dinero.

Tu mente y el dinero tienen una relación muy directa, fue bajo esta premisa que nació la Neuroeconomía, esta disciplina forma parte de la Neurociencia y su principal objetivo es el estudio sobre nuestra toma de decisiones a través del análisis de cómo interactuamos con el dinero.

Así, la principal teoría de la Neuroeconomía es que uno de los grandes errores en la administración del dinero es tomar decisiones basadas en una tendencia, moda, o en el hecho de seguir a los demás.

La mayoría de las personas sigue tendencias y compra lo que está de moda. Las emociones juegan un papel fundamental al tomar una decisión de compra o inversión, aseguran los especialistas de la Neuroeconomía.

¿Por qué? Los científicos aseguran que todas las decisiones que tomamos son emocionales, pues queremos que nos hagan sentir bien y, para convencernos, creamos explicaciones racionales.

Aunque no existe ninguna teoría comprobada de que la estructura del cerebro es lo que determina el éxito de una persona, la realidad es que las personas que toman decisiones racionales y no siguen a los demás son las más exitosas.

Por lo tanto, la premisa básica de la Neuroeconomía dicta que el principal error de las personas que compran de manera irracional es la tendencia a seguir a los demás. Aquí te decimos 5 de las razones por las cuales tienes una mala administración financiera:

  1. No analizas tu comportamiento al comprar, sobre todo en las decisiones que tomas de manera recurrente, es decir, en las que realizas cada cierto periodo, como la despensa en el supermercado, por ejemplo. Tal vez hay ciertas cosas que compres por inercia y no porque las uses en realidad.

  2. No aceptas tus debilidades. Si sabes que cuando vas a un centro comercial, siempre terminas con unos zapatos en la bolsa, aunque no los necesites, no visites esa área o trabaja en tu fuerza de voluntad.

  3. No sabes a dónde se va tu dinero. No tienes claridad entre tus egresos e ingresos. Por eso, muy a menudo no sabes cómo harás para sobrevivir lo que resta del mes. Es importante que contrastes tus sueldo contra tus gastos, para que no te lleves sorpresa y luego no sepas dónde quedó todo tu dinero.

  4. No distingues entre capricho y necesidad. ¿Realmente necesitas esos zapatos de diseñador? ¿Tu vida depende de la última y carísima consola de videojuegos en HD con bocinas integradas? No estamos diciendo que te prives de todo, sino que distingas entre lo que es una necesidad (como pagar tu recibo de luz) y lo que es un capricho.

  5. No tienes un fondo de emergencia. Tener un pequeño (¡o gran!) fondo para cualquier improvisto que te suceda te ayudará a dormir mejor por las noches y te salvará de pagar intereses si llegas a necesitar un préstamo urgente. Sólo cuida que este fondo de emergencia se encuentre en un instrumento financiero que le haga frente a la inflación y lo puedas retirar en cualquier momento.

Si te sentiste identificado con estos malos hábitos financieros, ¡no te preocupes! Nunca es tarde para cambiar y mejorar la economía personal.

 

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